IN MEMORIAM: 40 ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE SHARON TATE

Nació el 24 de enero de 1943 en Texas (USA).
Su padre era militar y pasó su adolescencia en Italia, donde completó sus estudios secundarios y además fue animadora, jugadora de baloncesto y participó en algunos montajes teatrales. En 1961 intervino como figurante en la película "Barrabás". Un año después decidió iniciar una carrera como actriz en Hollywood, donde comenzó a pasear su increíble belleza con pequeñas apariciones en las películas "Cuando se tienen 20 años" (1962) y "La americanización de Emily" (1964) de Blake Edwards.
En televisión fue actriz invitada en las series "Mr. Ed" y "El agente de CIPOL" y entre 1963 y 1965 consiguió destacar gracias a su papel secundario de la secretaria de banco Janet Trego en la exitosa sitcom "Los nuevos ricos".

En 1967 secundó a Deborah Kerr y a David Niven en el film de terror británico "El ojo del diablo". Ese mismo año coincidió con el director Roman Polanski en la clásica comedia terrorífica "El baile de los vampiros", dirigida y protagonizada por éste. Su papel fue el de la bella Sarah Shagal, y aunque en un principio el realizador dudó en contratarla, quedó convencido tras una prueba. Durante el rodaje, ambos se terminaron enamorando y contrajeron matrimonio en Londres en 1968, convirtiéndose así en una de las parejas de moda del momento.

A su vez, ella empezó a copar las portadas de prestigiosas revistas de moda y pronto se convirtió en una sex symbol y en un icono de de belleza de finales de los 60. Sus siguientes trabajos como actriz secundaria los llevó a cabo en las películas "No haga olas" (1967), "El valle de las muñecas" (1967) y "La mansión de los 7 placeres" (1968), coincidiendo en esta última con Bruce Lee, el cual se convirtió en amigo suyo tras ejercer como instructor de artes marciales (él no intervino como actor en este film). En 1968 también realizó una breve aparición como chica de una fiesta en el clásico "La semilla del diablo", dirigida por Polanski.

Su última película como actriz fue la comedia ítalo-francesa "12 + 1" (1969). Posteriormente se mudó a vivir a Los Ángeles junto a su marido y ella anunció su retiro al quedarse embarazada. El 9 de agosto de 1969 se encontraba dando una fiesta en su mansión de Cielo Drive, a la que no pudo asistir su marido, ya que estaba en Londres, pero en la que se encontraba acompañada por un grupo de amigos integrado por Steven Parent, Jay Sebring, Wogciech Frykowski y Abigail Folger (Bruce Lee y Steve McQueen estaban invitados pero no acudieron a la misma). Esa misma noche, Susan Atkins, Charles "Tex" Watson y Patricia Krenwinkel, tres miembros de la secta satánica "La familia" liderada por Charles Manson, irrumpieron violentamente en la casa y asesinaron a todos los asistentes. En primer lugar dispararon y mataron a Steven Parent, que se marchaba de la fiesta. Ya en el interior de la casa, Susan Atkins apuñaló a Sharon Tate un total de 11 veces y la arrastró por el suelo con una cuerda, causándole la muerte esa misma noche, cuando la actriz tenía 26 años de edad. Roman Polanski quedó consternado y pronto viajó a Estados Unidos para dar enterrar a su esposa. Las autoridades detuvieron a los responsables de tan terribles actos y tanto Manson (que ordenó los hechos pero no acudió al lugar de los crímenes) como Susan Atkins y el resto de miembros de la secta fueron condedanos a cadena perpetua.
Durante mucho tiempo se especuló sobre el móvil de los crímenes, y si en ocasiones se dijo que la elección de la casa fue casual, otros afirman que fue debido al hecho de que Roman Polanski había estrenado en 1968 la película de terror "La semilla del diablo", la adaptación de la novela de Ira Levin y cuyo argumento estaba relacionado con la práctica del satanismo, algo que no debió gustarle a Manson y a sus seguidores. Otras investigaciones afirman que Manson sabía que Steve McQueen era un gran amigo de Polanski y de Sharon y que iba a acudir a la fiesta, de modo que los miembros de la secta irrumpieron en el lugar con intenciones asesinarlo, pero sin saber que no se encontraba allí. El motivo se debía a que McQueen había rechazado un guión que Manson había escrito a su llegada a Hollywood, ya que el actor consideró que tenía una pésima calidad.
Después de lo ocurrido, Doris Tate, la madre de Sharon, y Patricia y Debra, sus hermanas, se convirtieron en activistas oponiéndose a que cualquiera de los acusados y responsables de los crímenes pudiese acabar en libertad y a fecha de hoy continúan cumpliendo cadena perpetua. La perseverancia de la familia Tate cambió las leyes criminales de California en 1982. El 24 de septiembre de 2009 Susan Atkins falleció en prisión a consecuencia de un cáncer. En los últimos años se había convertido al cristianismo y había mostrado su arrepentimiento por los asesinatos.



Lombard dijo
Saludos:
Enhorabuena por la iniciativa. Estas tragedias pueden ocurrirle a cualquiera, pero al tratarse de figuras públicas quedan para la Historia, en su vertiente de horrores e infamias.
Qué preciosidad era Sharon, me han conmovido las fotografías elegidas.
De su filmografía sólo la recuerdo en "El baile de los vampiros" y no demasiado.
Pero es que es un tema como para quitárselo de la cabeza. Maldita sea aquella noche en que a unos colgados les dio por jugar a ser Satanás. Me están entrando escalofríos. Creo recordar que estaba de ocho meses. Al infierno la fama, el dinero, las películas o el glamour, sudo frío de imaginarme a una mujer indefensa suplicando (se ha dicho y estoy convencido moralmente) por una vida que en ese momento era ella misma y era otro ser. Porque es lo que era en ese momento una madre en ciernes tratando de salvar a su hijo. No me quito la idea de que seguramente diría algo así como "Mátame a mí pero a él no le hagas nada". Entre lágrimas, súplicas y gritos.
Ignoraba el dato de que Bruce Lee estaba invitado a la maldita fiesta. Sería demasiado fácil pensar que podría haber hecho algo. Aunque vete a saber.
No me gustan los mitos necrófilos (actores fallecidos jóvenes en circunstancias desgraciadas y mantienen el encanto de la juventud). Lo que me gustaría verla ahora con 66 años y convertida en abuela, ella que no pudo ser madre. Con arrugas, canas y kilos de mas. Porque eso es la vida.
Sigamos recordándola. No merecía aquello. ¿Quien podría merecerlo? Y eterno dolor para sus miserables y cobardes asesinos.
Un abrazo.
25 Noviembre 2009 | 03:43 AM